Mostrando entradas con la etiqueta confianza en Dios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta confianza en Dios. Mostrar todas las entradas

viernes, 24 de enero de 2020

¡HAZTE OIR!

See the source image
Es el lenguaje de las elecciones, las protestas y las manifestaciones. ¡Movilízate! ¡Muestra tu solidaridad! Parece lógico y respuesta sensata de buen ciudadano que se preocupa por las injusticias.
     Pero hay un problema. Es el lenguaje y la sabiduría de las personas que no conocen a Dios, que no son del Señor Jesucristo, no se dirigen por la Biblia ni tienen acceso a Dios por la oración. Los del mundo actúan así porque no tienen otro recurso.
     Pero el creyente no anda conforme a la sabiduría del mundo."¡Hazte oír!" tiene otro sentido para el creyente. Joseph Scriven escribió un himno que destaca la importancia de la oración en la vida del creyente.

¡Oh, qué amigo nos es Cristo! El llevó nuestro dolor,
Y nos manda que llevemos todo a Dios en oración.
¿Está el hombre desprovisto de paz, gozo y santo amor?
Esto es porque no llevamos todo a Dios en oración.
¿Estás débil y cargado de cuidados y termor?
A Jesús refugio eterno, lleva todo en oración.
¿Te desprecian tus amigos? Cuéntaselo en oración,
En Sus brazos de amor tierno, paz tendrá tu corazón.
TODO a Dios en oración. O sea, NADA a la calle en protestas. No tienen paz de corazón
porque no oran. Si leemos los Salmos, vemos cuánto oraban los piadosos en toda situación
y circunstancia de la vida. Ahí encontramos el lenguaje de la oración, para hacernos oír, ante
el Tribunal Supremo, y el Máximo Gobierno del universe -- el trono de Dios. Y cuando un
creyente ora, sabe que Dios le escucha. El Salmo 17:6 afirma: "Yo te he invocado, por
cuanto tú me oirás, oh Dios". Salmo 65:1 dice: "Tú oyes la oración; a ti vendrá toda carne". El
incrédulo no cree esto, y por eso es lógico que no ora sino que se manifiesta y protesta --
marchas, concentraciones, enfrentamientos y todo lo demás. Pobrecito, no conoce a Dios y
su único recurso es intentar manipular a los hombres. ¿Por qué quieres que te oígan? Son
hombres. ¿No sería mejor hacerte oír delante de Dios? ¿Por qué pierdes el tiempo y te metes
en líos? Bueno, los incrédulos lo hacen porque no tienen otra cosa, pero no se halle ningún
verdadero creyente entre ellos.
       Los creyentes sabemos que podemos hacer más de rodillas orando que firmando peticiones o manifestándonos. Santiago 5:13 aconseja así: "¿Está alguno entre vosotros afligido? Haga oración".  No dice que se vaya a un psicólogo, ni que acuda a un abogado, sino que ore.  Tozer comentó que los creyentes no oran porque, francamente, no creen que funciona. Los que salen a marchar y manifestarse lo hacen porque creen que funciona.
     En Romanos 13:1 el Espíritu Santo aconseja: "Sométase toda persona a las autoridades superiores". ¿Eres una persona?  Sométate. Las autoridades darán cuenta a Dios, no a ti. Muchos creyentes en otras edades han sufrido muchísimo más que tú, así que, si tienes una queja preséntala a Dios en oración y espera en Él. A menos que no creas realmente en Él, entonces, a la calle con los demás.

Carlos

sábado, 22 de julio de 2017

ESPERA


La Prueba De La Espera

    Vivimos en un mundo que la palabra “ahora” bien describe. ¡Queremos todo ahora! Tenemos restaurantes de comida rápida, cajeros automáticos en los bancos, ordenadores personales, email y chat y mensajes de texto instantáneos, y servicio de internet de alta velocidad. Y debido a estas conveniencias nos cuesta esperar.
    La impaciencia no se halla sólo en el mundo, sino también entre los del pueblo de Dios. Abraham y Sara vienen a la mente. Dios les había prometido un hijo, pero con el paso del tiempo se volvieron impacientes y tomaron las cosas en sus propias manos. Moisés intentó acelerar el horario de Dios, pero tuvo que esperar cuarenta años más para ser llamado por el Señor para sacar a Israel del cautiverio.
    A menudo la impaciencia es asociada con la juventud. Primeramente, ellos son los que más familiarizados están con el mundo de alta velocidad en que vivimos. A veces un joven puede pensar que debiera ser utilizado más en la asamblea o en algún ministerio, especialmente si ha recibido formación, pero los demás no ven las cosas de la misma manera. Algunos de los que pasan por esta situación simplemente se retiran, en lugar de tomar el lugar del siervo y esperar el desarrollo del plan del Señor. Es maravilloso considerar que el Hijo de Dios esperó treinta años antes de empezar Su ministerio público. Sin lugar a dudas, Él pasó Su tiempo de espera en completa paz, porque Él sabía que el tiempo de Su Padre siempre es perfecto.
    Cuando pensamos que los demás no nos tienen en consideración, quizá es porque estamos apurando el horario de Dios. Necesitamos ser pacientes como el Maestro, y continuar sirviendo humildemente a los demás, esperando pacientemente en el Señor. Su tiempo siempre es perfecto.

    “Aguarda a Jehová; Esfuérzate, y aliéntese tu corazón; Sí, espera a Jehová” (Sal. 27:14).

                         Steve Hulshizer, de un viejo número de Milk & Honey ("Leche y Miel"). El hermano
Hulshizer es un anciano y obrero a tiempo completo en una asamblea en Pennsylvania, EE.UU.