martes, 25 de diciembre de 2018

Tres Enramadas

Los Paganismos Navideños

“Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan su hermano, y los llevó aparte a un monte alto; y se transfiguró delante de ellos, y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos como la luz. Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él. Entonces Pedro dijo a Jesús: Señor, bueno es para nosotros que estemos aquí; si quieres, hagamos aquí tres enramadas: una para ti, otra para Moisés, y otra para Elías. Mientras él aún hablaba, una nube de luz los cubrió; y he aquí una voz desde la nube, que decía: Éste es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd. Al oír esto los discípulos, se postraron sobre sus rostros, y tuvieron gran temor” (Mt. 17:1-6).
    Poquísimas personas han tenido la dicha de esos tres apóstoles. En Génesis 18 Jehová visitó a Abraham y comió con él. Siglos después, enseñó Su gloria a Moisés (Éx. 33:18-34:8). Una vez setenta de los ancianos de Israel, Moisés, Aarón y sus hijos subieron el monte y vieron una manifestación gloriosa del Dios de Israel (Éx. 24:7-11).
    En el Nuevo Testamento, los discípulos Pedro, Jacobo y Juan subieron el monte con el Señor y le vieron transfigurado y glorioso. Aparecieron Moisés y Elías, hablando con Él. Pedro, impresionado sobremanera, sugirió para conmemorar la ocasión: “hagamos aquí tres enramadas”. A Dios no le gustó esa idea. Una nube les cubrió y una voz dijo: “Éste es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd”. No se hizo ninguna enramada, ni para Moisés, ni para Elías, ni siquiera para Cristo. Dios no lo quería entonces, ni hoy tampoco.
 
El Belén vaticano - la madre de la idolatría y de toda abominación
   Pero hoy la gente hace sus enramadas, llamadas “belenes” o “nacimientos”, con José, María y Jesús, la “sagrada familia”, supuestamente para comemorar algo importante. Es parecido al error de Pedro. En lugar de Moisés y Elías ponen a José y María, los pastores, los magos, los ángeles y otros. Pedro pensaba que su idea de enramadas era buena, y los religiosos también creen buenas sus belenes. Alguien dijo con sarcasmo que la navidad es el tiempo del año cuando los protestantes no tienen problemas con imágenes de Jesús, María, José y los ángeles. Tiene razón, porque con sus emocionalismos se les olvida que Dios prohibe hacer y tener imágenes. Si las rindes culto o no es otra cuestión y todavía peor sí lo haces. Pero está prohibido tenerlas. Es pecado.
 
 "No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás" Éxodo 20:4-5
      Está claro que Dios no mandó hacer imágenes para navidad, ni fue una práctica de los primeros cristianos. Además, como hemos dicho, repetimos: Dios prohíbe todo uso de imágenes. ¿Qué hacen terrafines en casas de creyentes? ¡Qué vergüenza! Y peor si eres misionero, obrero o anciano en una iglesia -- porque Santiago 3:1 dice que para ti, hermano, el juicio será más severo. Has dado mal ejemplo a la grey del Señor. ¿No deberías pedir perdón publicamente? No es posible agradar a Dios ni honrar a Cristo con enramadas e imágenes. La "navidad" no es una excusa para poner imágenes en casa. No tiene disculpa la idolatría. No es inofensiva. No es cristiana. La práctica no está en la Biblia. Reconócelo. No es una costumbre inofensiva. Si has puesto un belén en tu casa, arrepiéntete y quítalo. "Vete y no peques más".
Carlos Tomás Knott

sábado, 22 de diciembre de 2018

El Amor Al Dinero

EL VILLANCICO FAVORITO 
DE MILLONES


   Hoy casi toda España ha estado embobado y medio paralizado, con el tema de la lotería de navidad. Por la mañana no se escuchaba ni se veía a penas a nadie en la calle. Era como un día festivo en que la gente se queda dormida. Pero es el día de la lotería y todos están pegados a la tele y otros medios, para escuchar su villancico favorito cantado por los niños, y saber a quiénes le tocan “millooooooonesss”.
     Dinero de otros, no el suyo, por supuesto. No han trabajado para ganarlo, ni se lo merecen. Es dinero puesto por avaros y ambiciosos, pobres y parados, necios y necesitados, deseando que “la suerte” les toque y que de repente tengan miles de euros – ¡el dinero de otros! Por eso han comprado el cupón, ¡no para ayudar a los demás!
    La Biblia dice que el amor al dinero es raíz de todos los males (1 Timoteo 6:10). La forma correcta de obtener dinero es trabajando: “...trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno” (Efesios 4:28). “Contentaos con vuestro salario” predicó Juan el Bautista (Lucas 3:14).
      Pero la persona que ama al dinero y quiere enriquecerse no consulta las Escrituras para saber si está bien o no. Primero decide lo que quiere, y después busca cualquier manera de justificarlo. A los tales casi es perder el tiempo citarles textos bíblicos, pero aquí están los consejos y las advertencias bíblicas.


    “No te afanes por hacerte rico; Sé prudente, y desiste” (Proverbios 23:4).

    “Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto” (1 Timoteo 6:8).
  
    “Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición” (1 Timoteo 6:9).
  
    El apóstol también identifica los “malos deseos y avaricia, que es idolatría” (Colosenses 3:5).
  
    “Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré” (Hebreos 13:5).

    Además, en las iglesias debe haber disciplina eclesial para los avaros: “No os juntéis con ninguno que, llamándose hermano, fuere fornicario, o avaro, o idólatra, o maldiciente, o borracho, o ladrón; con el tal ni aun comáis” (1 Corintios 5:11). “Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios” (Efesios 5:5). Y los avaros no pueden ser ancianos ni diáconos. Las iglesias deben estar limpias y libres de toda clase de mundanalidad, incluso del amor al dinero.
    Los que no conocen a Dios ponen su esperanza en cualquier otra cosa, el estado, los ricos, la lotería, el timo, el robo; da igual con tal de que reciban dinero de otros, por el cual no han trabajado. ¡Pero es horrible pensar que uno puede llamarse cristiano y jugar la lotería!
    Hace años que William MacDonald escribió:
       “¡Usted puede ganar 1.000.000 de pesetas!” Con esta frase y otras similares nos bombardean constantemente tentándonos a participar en alguna clase de apuesta. Seducen a las amas de casa que van de compras al supermercado para que participen en los sorteos más recientes. Se estimula continuamente al hombre de la calle para que envíe su nombre (junto con una suscripción para una revista) y participe en la próxima lotería millonaria. La lotería y juegos como el bingo están a la orden del día con la llamativa promesa de que esta vez seremos los ganadores. También hay otras formas de apuestas más singulares: ruleta, carreras de caballos, de perros, quinielas, etc.
        ¿Qué tiene que decir la Biblia acerca de todo esto? Nada bueno.
        Dice: “las riquezas de vanidad disminuirán; pero el que recoge con mano laboriosa las aumenta” (Pr. 13:11).
        Dice: “Se apresura a ser rico el avaro, y no sabe que le ha de venir pobreza” (Pr. 28:22).
        Dice: “Como la perdiz que cubre lo que no puso, es el que injustamente amontona riquezas; en la mitad de sus días las dejará, y en su postrimería será insensato” (Jer. 17:11).
        Aunque los Diez Mandamientos no dicen explícitamente: “No apostarás”, sí declaran: “No codiciarás” (Éx. 20:17), y ¿qué es apostar sino una forma de codicia?
        La práctica de apostar no debe tener lugar entre creyentes ni gozar de buena reputación, especialmente cuando recordamos cómo los soldados romanos echaron suertes para apropiarse de la túnica sin costura del Salvador en la escena de Su crucifixión.
         Consideremos también la pobreza y angustia que traen a sus familias los jugadores crónicos, los crímenes que se cometen para recuperar pérdidas, y las malas compañías asociadas con ello, y veremos que las apuestas no tienen lugar en la vida del cristiano.
        Después de recordarle a Timoteo que el creyente debe 
contentarse con sustento y abrigo, Pablo advirtió que: “los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas que hunden a los hombres en destrucción y perdición” (1 Ti. 6:9).
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Tampoco vale el prometerle a Dios que si te toca le harás una gran ofrenda. Dios no quiere que le ofrezcas dinero sucio, dinero de chantaje, dinero de otros. El rey David declaró: “no tomaré para Jehová lo que es tuyo, ni sacrificaré holocausto que nada me cueste” (1 Crónicas 21:24).
    Si los que venden el cupón te preguntan si quieres, no pienses que la suerte llama a tu puerta. Llaman el diablo, el mundo y la carne. Dí que no porque confías en Dios, no en la suerte. No pienses que Dios utilizaría la lotería para bendecirte, pues Él ya ha declarado lo que piensa. “Oh, pero no lo compré. Me lo regalaron” – otra excusa. ¿Dirías esto si te quieren regalar una película pornográfica?  ¡No! Pero la fornicación está en la misma lista de pecados que la avaricia. Así que, dí: “No gracias, soy creyente en el Señor Jesucristo”. Pero si participas en la lotería, y no hables de fe ni de Cristo, porque será una contradicción. Y piensa en cómo afectas para mal la congregación cuando escondes tu avaricia. Dios lo ve y no te puede bendecir. Acán fue avaro y lo escondió de los demás, pero dañó a toda la congregación de Israel (Josue 7).
    En Lucas 16:13-15 leemos del encuentro de Cristo con los avaros.
    “Ningún siervo puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas. Y oían también todas estas cosas los fariseos, que eran avaros, y se burlaban de él. Entonces les dijo: Vosotros sois los que os justificáis a vosotros mismos delante de los hombres; mas Dios conoce vuestros corazones; porque lo que los hombres tienen por sublime, delante de Dios es abominación”.

 Carlos Tomás Knott

miércoles, 19 de diciembre de 2018

¿LOS CONOCES?



No podemos nadar y guardar la ropa. ¡Hay que escoger! Nadie con doblez de corazón agrada al Señor ni así puede hacer nada para servir en el reino de Dios. La doblez es para los del mundo (Sal. 12:2). Los que quieren servir a Dios tienen que ser “sin doblez” (1 Ti. 3:8). Los buenos soldados en Israel no tenían doblez (1 Cr. 12:33). Dios sabe que “El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos” (Stg. 1:8).
     En una conferencia de jóvenes adultos pregunté cuántos podían nombrar por lo menos a tres jugadores del Real Madrid o del Barcelona. Muchos levantaron las manos indicando que sí. Entonces pregunté cuántos podrían decir los nombres de los doce apóstoles del Señor. Nadie levantó la mano. Esto demuestra los valores revertidos y confundidos que afligen a las iglesias hoy, y no sólo son los jóvenes, sino otros mayores que dan mal ejemplo. ¡Es lamentable que tantos conocen bien a los pijos vanagloriosos e inmorales jugadores profesionales que ninguna importancia tienen en el reino de Dios y el cielo, y desconocen a los apóstoles que serán para siempre recordados en la Palabra de Dios y en los doce cimientos de la Nueva Jerusalén (Apocalipsis 21:4)!
     Me temo que para nuestra vergüenza lo mismo pasaría con los cantantes y los actores, los políticos y sus partidos, y muchas otras cosas vanas que serán olvidadas por toda la eternidad.
       Hermanos jóvenes, Pablo exhortó al joven Timoteo: "Ejercítate para la piedad" (1 Ti. 4:7), y esto incluye el uso de la mente, la memoria, y con qué cosas nos ocupamos. ¿No es hora de dedicarnos a conocer e imitar a los santos y fieles de la Biblia?


¿Los Conoces? ¿Los Aprecias?

¿Podrías nombrarlos de memoria? ¿Podrías decir algo acerca de cada uno? Aquí tenemos un buen trabajo con que ocupar nuestras mentes durante este año.




La Genealogía De Adán A Noé

       Adán, Set, Enós, Cainán, Mahalaleel, Jared, Enoc, Matusalén, Lamec, Noé

Los 12 Hijos De Israel
    Rubén, Judá, Simeón, Leví, Dan, Neftalí, Gad, Isacar, Aser, Zabulón, José, Benjamín

Las Tribus De Israel
    Rubén, Judá, Simeón, (Leví), Dan, Neftalí, Gad, Isacar, Aser, Zabulón, Efraín, Manasés, Benjamín

Los 12 Apóstoles
    Pedro, Andrés, Jacobo, Juan, Felipe, Natanael, Jacobo de Alfeo, Leví, Tomás, Simón, Judas de Jacobo, Judas Iscariote.
    luego Matías, y Pablo

Los 16 Profetas Escritores
    Isaías, Jeremías, Ezequiel, Daniel, Oseas, Joel, Amós, Abdías, Jonás, Miqueas, Nahum, Habacuc, Sofonías, Hageo, Zacarías, Malaquías

Los Fieles de Hebreos 11
    Abel, Enoc, Noé, Abraham, Sara, Isaac, Jacob, José, padres de Moisés, Moisés, Rahab, Gedeón, Barak, Sansón, Jefté, David, Samuel, los profetas, “y otros”
 
*  Son puestos como ejemplos de cómo vivir por fe y agradar a Dios, para que les imitemos. ¿Cómo haremos esto si no estudiamos sus vidas para aprender las lecciones?

Los Jueces
    Otoniel, Aod, Samgar, Deborah y Barak, Gedeón, Abimelec (usurpador),Tola, Jair, Jefté, Ibzán, Elón, Abdón, Sansón, Samuel

Las 7 Iglesias de Asia en Apocalipsis 2-3
    Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia, Laodicea 

¡Más!
¿Qué sabes de Melquisedec? ¿En qué libros es mencionado? ¿Qué hizo? ¿Cuál es su importancia?

¿Qué sabes de la vaca alazana? ¿En qué libro está? ¿Cuál es su importancia?

¿Qué sabes de los cinco tipos de sacrificios en Levítico y su relación con Jesucristo?

¿Qué sabes del Tabernáculo y su mobiliario y qué relación tienen con Jesucristo?

¿Cuáles son los tres grupos de siete juicios del libro de Apocalipsis?

¿Puedes explicar cuál es la diferencia entre el arrebatamiento y la segunda venida de Cristo?

¿Puedes nombrar algunos (o todos) los salmos mesiánicos?

¿Puedes escribir un breve resumen de cada libro de la Biblia?

Renunciemos y olvidemos las cosas pasajeras, livianas y vanas de este mundo, y ocupemos nuestra mente con el conocimiento de Dios y Su Palabra. "¡Oh, cuánto amo yo tu ley! Todo el día es ella mi meditación" (Sal. 119:97). Probablemente alguien preguntará si yo hago lo que exhorto a los demás a hacer. Gracias al Señor, sí, muchos los sé de memoria y estoy trabajando con los demás, para seguir creciendo, con Su ayuda. “No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo...” (Fil. 3:12).
 

Hebreos 6:12  
"a fin de que no os hagáis perezosos, sino imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas".  

Romanos 12:2  
"No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta". 

Himno: “En Tu Palabra Oh Padre Dios”

 En tu Palabra, oh Padre Dios, ¡qué bella luz se ve!
Bendita, celestial porción, gozada por la fe.

Aquí del Redentor la voz alegra el corazón;
la dulce voz del buen Pastor que trae salvación.

En su divina inspiración aliento se nos da;
también allí satisfacción el alma encontrará.

Y antorcha para iluminar los pasos de tu grey;
y lámpara que nos dará visiones del gran Rey.

¡Cuán dulce es tu Palabra fiel para mi paladar!
Más que la refinada miel que cae del panal.

Y mina de riqueza es que no se agotará
hasta ese día en que yo esté en gloria celestial.